UIA advierte rezago ferroviario en Argentina y propone inversiones clave para modernizar el transporte de cargas
La modernización del sistema ferroviario de cargas volvió a instalarse en el centro del debate sobre la competitividad argentina. Un reciente informe elaborado por el Departamento de Transporte y Logística de la Unión Industrial Argentina (UIA) advierte que el país continúa desaprovechando una herramienta clave para reducir costos, mejorar la eficiencia y fortalecer su inserción en los mercados internacionales.
Actualmente, el ferrocarril representa menos del 5 % del total del transporte de mercancías en Argentina, una participación significativamente inferior a la registrada en otras economías de la región. Para la entidad empresarial, revertir esta situación requiere una estrategia integral basada en inversiones en infraestructura, renovación del material rodante y una mayor articulación entre los distintos modos de transporte.
Argentina, rezagada frente a otros países de la región
El estudio señala que, pese a las ventajas operativas que ofrece el tren en recorridos extensos, el transporte carretero continúa concentrando la mayor parte del movimiento de cargas en el país.
Mientras que en Argentina la participación ferroviaria ronda apenas el 4 % del total medido en toneladas-kilómetro, en países como México alcanza el 27 %, en Brasil llega al 21 % y en Estados Unidos supera el 16 %. Esta diferencia, según la UIA, tiene consecuencias directas sobre los costos logísticos y la competitividad de las cadenas productivas.
La dependencia del transporte por carretera incrementa los gastos operativos, genera una mayor presión sobre la infraestructura vial y limita las posibilidades de desarrollar sistemas logísticos más eficientes y sostenibles.
Granos y áridos dominan el transporte ferroviario
Otro de los aspectos destacados en el informe es la composición de la carga que actualmente movilizan los trenes en Argentina.
Más del 70 % corresponde a productos a granel, principalmente granos destinados a exportación y materiales como arena y cemento. En contraste, el traslado de contenedores continúa teniendo una participación reducida dentro del sistema ferroviario nacional.
La UIA considera que existe un amplio margen para expandir este segmento, especialmente en actividades industriales que requieren mayor previsibilidad en los tiempos de entrega y una integración más eficiente con puertos y centros de distribución.
El fortalecimiento del transporte de contenedores permitiría diversificar el uso de la red ferroviaria y generar beneficios para sectores vinculados al comercio exterior y a las cadenas productivas de alto valor agregado.
Renovar locomotoras y ampliar la red ferroviaria
El documento también identifica limitaciones estructurales relacionadas con la disponibilidad de locomotoras y vagones.
Según el análisis, la cantidad de material rodante operativo resulta insuficiente en relación con la extensión de la infraestructura existente. Esta situación obliga a maximizar la utilización de los equipos disponibles, incrementando las exigencias sobre las tareas de mantenimiento y afectando la capacidad de respuesta frente a las necesidades de los clientes.
Durante 2025, el sistema ferroviario argentino transportó alrededor de 10.000 millones de toneladas-kilómetro, un crecimiento cercano al 5 % respecto al año anterior. El incremento estuvo impulsado principalmente por las líneas FEPSA y Nuevo Central Argentino (NCA), especializadas en el traslado de productos agroindustriales.
Sin embargo, la UIA sostiene que estos avances resultan insuficientes frente a los desafíos actuales y plantea la necesidad de ejecutar obras de gran escala.
Entre las prioridades mencionadas se encuentran la renovación y ampliación de aproximadamente 3.000 kilómetros de vías, el fortalecimiento de corredores estratégicos como las líneas Mitre, San Martín y Belgrano, y la recuperación de conexiones ferroviarias internacionales con Bolivia y Brasil.
La intermodalidad, una de las claves del cambio
Para la entidad, el desarrollo ferroviario debe ir acompañado de una mayor integración con otros medios de transporte.
La propuesta apunta a consolidar un modelo intermodal que permita combinar eficientemente trenes, camiones y terminales portuarias, optimizando tiempos y reduciendo costos a lo largo de toda la cadena logística.
Entre las iniciativas sugeridas figuran la creación de centros logísticos regionales, el análisis de corredores aptos para la circulación de vagones de doble estiba destinados al transporte de contenedores y la implementación de soluciones técnicas que permitan compatibilizar distintos anchos de vía.
Asimismo, el informe recomienda facilitar líneas de financiamiento destinadas a la construcción de desvíos ferroviarios privados y al desarrollo de puertos secos que agilicen las operaciones de transferencia de carga.
Financiamiento y previsibilidad para impulsar el sistema
La UIA advierte que la recuperación del ferrocarril exige inversiones sostenidas y mecanismos de financiamiento acordes con la magnitud de los proyectos.
Debido a que las obras ferroviarias presentan períodos prolongados de ejecución y retorno, resulta indispensable contar con herramientas crediticias de mediano y largo plazo que garanticen continuidad a los planes de modernización.
A ello se suma la necesidad de mejorar la confiabilidad del servicio, ampliar la disponibilidad de vagones especializados para distintos tipos de productos y generar condiciones que incentiven a más empresas a incorporar el tren dentro de sus esquemas logísticos.
Un componente estratégico para la competitividad
El informe concluye que fortalecer el sistema ferroviario no solo tendría efectos positivos sobre la reducción de costos y la eficiencia operativa, sino que además contribuiría a disminuir el impacto ambiental del transporte y a mejorar la conectividad entre regiones productivas.
Para la Unión Industrial Argentina, el desafío consiste en transformar al ferrocarril en un actor central dentro de la logística nacional, capaz de complementar al transporte carretero y responder a las nuevas exigencias del comercio y la industria.
La modernización de la infraestructura, la incorporación de nuevo material rodante y el impulso decidido a la intermodalidad aparecen así como los pilares sobre los que podría construirse una red ferroviaria más dinámica, eficiente y preparada para acompañar el desarrollo económico del país.

